Receta de Falafel de zanahoria y garbanzos al horno

Receta de Falafel de zanahoria y garbanzos al horno

Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total 40 minutos
Raciones 4

¿Qué es el falafel de zanahoria y garbanzos al horno?

Este vibrante giro del falafel tradicional combina la dulzura terrosa de las zanahorias con garbanzos repletos de proteínas, mezclando las raíces de Oriente Medio con un enfoque moderno y saludable. Horneados en vez de fritos, estos falafels quedan deliciosamente crujientes por fuera y tiernos por dentro, ofreciendo un bocado rico en nutrientes y sabor.

¿Qué hace que esta receta sea antiinflamatoria?

Los héroes antiinflamatorios clave de esta receta son las zanahorias y los garbanzos. Las zanahorias son abundantes en betacaroteno y antioxidantes, que ayudan a neutralizar los radicales libres y a reducir la inflamación del organismo. Los garbanzos aportan una gran cantidad de fibra, vitaminas y minerales que favorecen la salud intestinal y reducen los marcadores inflamatorios.

Además, el uso de cúrcuma y comino aporta potentes compuestos antiinflamatorios como la curcumina y otros fitonutrientes. Al hornearse en lugar de freírse, esta receta evita las grasas poco saludables que pueden desencadenar la inflamación, lo que la convierte en una opción sana para cualquiera que busque aliviar su sistema de forma natural.

Ingredientes

  • 1 taza de garbanzos secos (remojados toda la noche) o 2 tazas de garbanzos en conserva, escurridos y enjuagados
  • 1 zanahoria grande, rallada
  • 1 cebolla pequeña, finamente picada
  • 3 dientes de ajo, picados
  • 1/4 taza de perejil fresco picado
  • 2 cucharadas de linaza molida mezcladas con 6 cucharadas de agua (huevo de linaza)
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • 1/2 cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • Sal y pimienta negra, al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (para pincelar)

Cómo llegar

Paso 1

Precalienta el horno a 200°C (400°F). Si utilizas garbanzos secos, escúrrelos del agua de remojo y sécalos a golpecitos.

Paso 2

En un robot de cocina, tritura los garbanzos hasta que queden gruesos pero no hechos puré. Pásalos a un bol grande.

Paso 3

Añade al bol la zanahoria rallada, la cebolla picada, el ajo, el perejil y el huevo de lino. Mezcla bien.

Paso 4

Incorpora el comino, la cúrcuma, el cilantro, el pimentón, la levadura en polvo, la sal y la pimienta hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.

Paso 5

Forma con la mezcla pequeñas hamburguesas o bolas, del tamaño de una pelota de golf, y colócalas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino.

Paso 6

Unta ligeramente cada falafel con aceite de oliva para que se dore y quede crujiente.

Paso 7

Hornéalos durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad, hasta que estén dorados y firmes al tacto. Deja enfriar un poco antes de servir.

Información nutricional (por ración)

Calorías 180
Grasa 5g
Carbohidratos 28g
Proteína 7g

InflammaScore

1 ¡Bien! Potencial de inflamación muy bajo

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

P1: ¿En qué se diferencia el falafel de zanahoria y garbanzos al horno del falafel tradicional?
R1: A diferencia del falafel tradicional, que se fríe, esta receta utiliza el horneado para conseguir un exterior crujiente con menos aceite, lo que lo convierte en una alternativa más sana y ligera. La adición de zanahoria añade dulzor natural y un toque vibrante al sabor clásico.

P2: ¿Cómo se consigue que el falafel se mantenga unido sin freírse?
A2: El horneado requiere un equilibrio adecuado de humedad y aglutinantes. En esta receta, los garbanzos aportan estructura, mientras que ingredientes como la harina, el pan rallado o la avena molida ayudan a ligar la mezcla. Enfriar las bolas de falafel antes de hornearlas también evita que se deshagan.

P3: ¿Puedo personalizar los sabores de este falafel?
A3: ¡Por supuesto! La receta es versátil: siéntete libre de experimentar con especias como el comino, el cilantro o el pimentón ahumado. Las hierbas frescas como el perejil o el cilantro pueden realzar el frescor, y añadir ajo o cebolla en polvo puede intensificar las notas saladas.

P4: ¿Cuál es la mejor manera de servir el falafel de zanahoria y garbanzos al horno?
A4: Estos falafel están deliciosos servidos calientes en pan de pita o pan plano con salsa tahini, yogur o hummus. Combinan bien con ensaladas frescas, verduras encurtidas o un chorrito de zumo de limón para darles más brillo.

P5: ¿Cómo puedo conservar las sobras para que mantengan su textura?
A5: Guarda los restos de falafel en un recipiente hermético en el frigorífico hasta tres días. Para que vuelvan a estar crujientes, caliéntalos en un horno precalentado o en un horno tostador, en lugar de en el microondas, para que conserven su textura crujiente.

Con sus sabores vibrantes y sus ingredientes sanos, esta receta de falafel de zanahoria y garbanzos al horno ofrece un delicioso giro a un clásico favorito, perfecto para cualquier comida. Pruébalo y saborea la satisfactoria mezcla de nutrición y sabor en cada bocado.